Todos los artículos creados en el taller son de seda natural y están pintados a mano uno a uno, con diseños exclusivos.
La seda natural es un material noble. Es orgánica, liviana, elástica, tiene “memoria”: se la puede tensar, estirar, retorcer, someter al vapor y recuperará después su forma original.
La pintura sobre seda tiene la característica de “mover” el color. El color se expande, lo que permite obtener efectos que sólo se consiguen con la seda.
Nuestros productos son totalmente artesanos, confeccionados y pintados, siguiendo las antiguas técnicas orientales.
Con los tintes profesionales y el proceso de fijación al vapor conseguimos un brillo y suavidad excepcionales.
La seda pintada a mano es arte en su piel.
Piezas únicas, delicadas y sutiles.
